Los Fraggle – Fraggle Rock
«El centro del universo es sin duda un lugar maravilloso excavado en la roca, llamado Fraggle Rock…» Con estas palabras nos introducíamos en el mundo de los Fraggle, con la inconfundible voz del ya desaparecido Carlos Revilla.
“Fraggle Rock” es una de las muchas creaciones de Jim Henson, conocido artista de marionetas y creador entre otros de los ‘muppets’ (’teleñecos’), ‘Sesame Street’ (’Barrio Sésamo) o la película ‘The Dark Glass’ (El Cristal Oscuro). Los 96 episodios de la serie se emitieron en USA entre 1893 y 1987, con una duración de 25 minutos cada uno. “Fraggle Rock” llegó a España en 1985.
Todo episodio comenzaba en el taller de Doc, un inventor al que le gusta conversar con su perro, Sprocket, quién intentába advertir a su dueño, siempre sin éxito, de la presencia de los Fragle cuando se dirigían a recoger el correo, (las cartas del tío Matt).
El tío Matt lo era de Gobo, (el de pelo violeta), le mandaba cartas desde todos los países que visitaba, contándole las aventuras de sus viajes. Gobbo siempre las leía en voz alta y todos sus amigos disfrutaban de las historias del tío Matt, además de sentir una gran admiración por él, ya que a los Fraggle les asusta el mundo exterior.

En “Fraggle Rock” también habitaban unos hombrecillos que trabajaban sin cesar, los Curris, quienes se dedicaban a crear todo tipo de construcciones a base de proteínas vegetales de las verduras del huerto. Estas construcciones se las acababan
comiendo los Fraggle, pero a los Curris no les importaba, ya que así tenían más espacio para construir de nuevo.
A través de un estanque de los Fraggle, estos accedían al pozo de un huerto, el de los Goris, una familia de gigantes no muy listos, que andaban siempre al acecho de los Fraggle cuando se llevaban las hortalizas de su huerto o iban a visitar a la señora basura.
Cuando los Fraggle necesitaban consejo acudían al Oráculo, que era la señora Montaña de Basura, quién vivía en el jardín del huerto en compañía de ratas. Esta siempre contestaba a las preguntas de los Fraggle con acertijos que estos tenían que descifrar por sí solos. 
Jim Henson transmitía una moraleja en cada episodio, su idea era que los niños aprendieran valores positivos sobre las relaciones y el equilibrio del mundo.
